LA ORDEN DE APREHENSION


LA ORDEN DE APREHENSION Y PRIVATIVA DE LIBERTAD
Los fiscales Cap. (Ej.) Lisandro Bautista Landaeta y Tte. (Ej.)Joel Febres Velasco, en fecha 31 de mayo de 2004, presentan ante el ciudadano Juez Militar Segundo de Primera Instancia Permanente de Caracas, May (Av.) Rubén Darío Garcilazo Cabello, un escrito en el cual solicitan mi privación judicial preventiva de la libertad y una orden de aprehensión.
En el mencionado escrito informaban entre otras cosas lo siguiente: En fecha 09 de mayo de 2004, el ciudadano General en Jefe (Ej.) Ministro de la Defensa, ordenó conforme al ordinal 2º del artículo 163 del Código Orgánico de Justicia Militar la apertura  de la investigación penal militar relacionada con la presunta comisión de delitos de naturaleza militar a raíz de los hechos ocurridos el 09 de mayo de 2004, en el sector el Gavilán, Municipio El Hatillo.
En el mencionado escrito los fiscales manifestaban que habían ingresado al País 130 reservistas colombianos y su ingreso había sido coordinado, planificado y ejecutado, entre otros oficiales, por mi persona. Dice el escrito que yo había visitado la Finca Daktari (no dice cuando)con la finalidad de coordinar las acciones que se llevarían a cabo en contra de las autoridades legítimamente constituidas, continua el oficio y dice que el día 09 del mes de mayo de 2004, aproximadamente a las 21:00 horas de la noche al contingente de paramilitares colombianos se les ordeno colocarse uniformes de campaña, algunos con insignias propias de la Fuerza Armada Nacional y después de esto se les ordenó su traslado desde el sector el Gavilán, municipio El Hatillo, hacia un lugar de concurrencia donde se les entregarían armamento para alterar la paz de la República y dificultar el ejercicio del gobierno Nacional (No dice donde era ese lugar).
Los mencionados fiscales basándose en la falsa información” que yo asistí una noche a la finca concluyen que: de los hechos narrados, emerge fundado elemento de convicción para estimar que el GENERAL DE BRIGADA (EJ) EN SITUACION DE RETIRO OVIDIO JESUS POGGIOLI PEREZ, C.I. 3.413.966, coadyuvó en la planificación y ejecución con otros oficiales de la Fuerza Armada Nacional, en el traslado y coordinación de los mencionados paramilitares colombianos con la finalidad de alterar la paz de la República y la institucionalidad democrática de esta.
Hasta el día 27 de mayo de 2004, la fiscalía militar dirigida por el Fiscal General Militar Eladio Aponte Aponte y el fiscal Superior Lisandro Bautista Landaeta, no tenían ningún elemento de convicción, para incluirme en la investigación de los hechos ocurridos en la finca daktari el día 9 de mayo de 2004. De repente, de una manera sorpresiva, sin fundamento legal; en fecha 27 de mayo de 2004, la fiscalía militar, actuando tal como si se tratara de una orden expresa recibida de “la superioridad” insurge en mi contra, de una manera ilegal y arbitraria me incluyen en el expediente de la investigación:
Ese mismo día el Fiscal Landaeta remite al Cnel. Sub-Director de la Dirección de Inteligencia Militar a los Ciudadanos Luis Andrey Henriquez Pino y Eyery Juvenal Rodriguez González por encontrarse relacionados en el caso. Ambas personas cumplían funciones de seguridad y adiestramiento en la finca, como se desprende de sus propias declaraciones.
Al día siguiente 28 de mayo de 2004 el Cnel. Guido Querales Tigrera remite las actas con las declaraciones de ambos ciudadanos. En la declaración rendida por el ciudadano Henríquez Pino Luís Aldrey  NO ME NOMBRA, sin embargo. En la declaración que rinde el Elyery Juvenal Rodríguez Gonzalez, ya manipulado por la Fiscalía Militar;  falsamente declara, que me vio en una oportunidad en la Finca Daktari, y agrega comentarios y características fisonómicas que fueron totalmente desvirtuadas durante el juicio, porque resultaron evidentemente falsas y sin fundamento, además de proceder de un ciudadano participe de los hechos, que de manera arbitraria también fue convertido por el Fiscal Superior, de participe y de  testigo inhábil, en TESTIGO HABIL.

La pregunta que salta al primer plano es: ¿Por qué dos ciudadanos que andan juntos, cumplen un mismo trabajo, en un mismo sitio, no coinciden en sus afirmaciones, en cuanto a las personas que observan?. La respuesta es muy sencilla, En los testimonios, a los testigos les dividieron “el trabajo”. La versión del testigo prefabricado Elyery Juvenal Rodríguez González, es falsa y manipulada por el órgano encargado de realizar la investigación penal, la prueba de ello es que ambos ciudadanos participes de los supuestos hechos, son premiados con no ser llevados a juicio, siendo que fueron vistos,  ambos armados visitando la Finca Daktari,  tal como se desprende de las Actas de Juicio. 
El Oficio donde el Fiscal Superior remite a estos dos ciudadanos a la Dirección de Inteligencia Militar, afirmando: “quienes se encuentran relacionados con la Causa citada en referencia, constituye la prueba de la inhabilidad de dichos ciudadanos, y de la manipulación ilegal y fraudulenta del testimonio de uno de ellos.
Durante el Juicio la defensa, solicitó al Tribunal realizara  un Acto de Reconocimiento, para que los ciudadanos colombianos, reconocieran a Luís Aldrey Henríquez Pino y Elyery Juvenal Rodríguez González, como los escoltas que iban armados a la Finca Daktari. El Tribunal Primero de Juicio en una decisión inmoral y cómplice del fraude, negó la solicitud; protegiendo de esta manera la impunidad de dos participes que eran utilizados por la Fiscalía Militar para llevar a cabo el deliberado Fraude Procesal. 
El ciudadano Sub-Comisario del CICPC Ramón Enrique Méndez Ávila, citado por el Fiscal Superior, ratifica en fecha 28 de mayo de 2004, el contenido de un acta policial de fecha 9 de mayo de 2004.  Ni en una, ni en otra Acta, soy mencionado.
Sin embargo los Fiscales Lisandro Bautista Landaeta y Joel Febres Velasco, en fecha 31 de mayo de 2004, presentan ante el ciudadano Juez Militar Segundo de Primera Instancia Permanente de Caracas, Mayor Rubén Darío Garcilazo Cabello, un escrito en el cual solicitan la privación judicial preventiva de libertad y una orden de aprehensión, en mi contra, las cuales fundamentan en la declaración de Elyery Juvenal Rodríguez González un participe de los hechos que la fiscalía convirtió en testigo y en el Acta Policial del 9 de Mayo de 2004, acta en la cual yo no aparezco.
Ese mismo día,  31 de mayo de 2004, el Juez Militar Rubén Darío Garcilazo Cabello, dicta una infundada, ilegal e inconstitucional ORDEN DE APREHENSIÓN, en mi contra, atendiendo una solicitud infundada y fraudulenta del denominado Ministerio Público Militar.
En fecha 1 de junio de 2004, el ciudadano participe, testigo inhábil,  Elyery Juvenal Rodríguez González, previa citación de la Fiscalía Superior, ratifica la declaración rendida a instancias de la propia Fiscalía, por ante la Dirección de Inteligencia Militar en fecha 27 de mayo de 2004.
Lo mas Insólito es que el tribunal dicta las medidas en mi contra sin tener en sus manos los falsos e ilegales “elementos de convicción” pues, el acta del día 9 de mayo de 2004 del funcionario policial Ramón Méndez (DONDE NO SE ME NOMBRA), no fue consignada, como tampoco la falsa y manipulada declaración del testigo inhábil (Un Testigo no Hace Prueba) Elyery Juvenal Rodríguez.
El juez el Juez Militar May. (Av.) Rubén Darío Garcilazo Cabello, dictó el 31 de mayo de 2004 una infundada, ilegal e inconstitucional ORDEN  DE APREHENSIÓN, en mi contra, atendiendo una solicitud infundada y fraudulenta del denominado Ministerio Público Militar, ya que la declaración en la Fiscalía del Testigo Eyery Juvenal Rodríguez González, participe y testigo inhábil, fue en fecha 1 de junio de 2004 previa citación de la Fiscalía Superior, Es decir utilizaron el testimonio de un testigo inhábil, que ratificó su testimonio ante la Fiscalía en fecha posterior a la Orden de Aprehensión librada por el tribunal.
La solicitud presentada por los Fiscales Militares, ante el Juez de Control, para lograr la Orden de Aprehensión, está basada en hechos falsos y sin pruebas legalmente validas, motivada con imputaciones falsas, que los Fiscales Militares sin ningún fundamento de hecho y de derecho me atribuyeron.